S eñor presidente: Usted metió la pata con los colombianos en el exterior y muy feo. Estamos muy molestos, indignados. Usted nos menospreció. Usted tomó una decisión política pero impopular al quitarnos la segunda curul que no solo merecemos, es más que un derecho para 6 millones que vivimos fuera del país, pero aportamos el dinero que quizás paga su salario y el de muchos de sus compinches en el congreso.

Casos y Casos1¿O acaso pretende desconocer que las remesas constituyen el primer renglón de divisas? ¿amén de lo que invertimos en el país y de lo que gastamos cada vez que lo visitamos?. ¿Amén de que los trámites en los consulados son mucho más onerosos para nosotros y que, aparte de cubrir los costos de cada sede consular con lo que pagamos, sobra dinero? Usted nos castigó de una manera infame ¿por la simple razón de que muy pocos vamos a las urnas? Su iniciativa no fue justa. San Andrés tiene 168.000 habitantes, no hay comparación.

Usted nos quitó la curul para dársela a la isla, y no dudamos que la merezcan, que sea una manera de mantenerlos más de este lado que de las pretensiones nicaraguenses, que quizás representen a su partido unos votos en el futuro, pero no tenía que castigarnos.

Aun así, las cifras indican que de los 6 millones estamos registrados más de 571.000 para votar y San Andrés tiene 45.000 electores. Soñábamos, el puñado de colombianos que le pedimos personalmente un viceministerio o una consejería para los colombianos en el exterior. Imagino que sonrió irónicamente cuando le entregaron esa carta. A usted nunca le han interesado las inquietudes, las necesidades de los colombianos en el exterior. Cuando tratamos de exponerle alguna usted olímpicamente nos envía con la cancillería para que resuelva, y, resuelve a medias o no resuelve nada. Ni la canciller, ni los funcionarios de turno tienen tiempo ni programas efectivos para la diáspora.

El tiempo lo tienen que usar en hacerle buena propaganda a su gobierno. “Colombia nos Une”, que es el “contentillo” que nos han dado, no es más que un sofisma de distracción. Su amigo político Jaime Buenahora no fue capaz de defender la segunda curul que él ayudó a crear, porque no podía desobedecer las órdenes y deseos de su jefe político. No tuvo el valor para oponerse a semejante propuesta. Y las explicaciones que dio no convencen a nadie. ¿Si se sentía sin fuerza para luchar por qué no buscó al menos el apoyo de los colombianos en el exterior que representa?

Captura de pantalla 2015-02-28 a la(s) 12.04.39 PMAl menos miles de firmas le hubiésemos dado. Simplemente agachó la cabeza. Y nuestra otra representante, ni fu, ni fa. Señor presidente: Fue mal visto, que haya escogido Miami para venir a explicar que usted no es comunista, que su cercanía con Cuba obedece a un “interés nacional por la paz”, interés en el que muy pocos creen. Las cosas buenas de su gobierno se borran con estas medidas absurdas. Señor presidente: Usted, y no nosotros, le está pasando una cuenta anticipada a quien aspira ser su sucesor, el vicepresidente Vargas Lleras. ¿Podremos votar por él con confianza si es de su misma escuela?

Por: Juan Latino

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