Casos y cosas, Un nuevo llamado

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Por Juan Latino

 

Respeto mucho las opiniones del Editor General de esta revista y le agradezco la total independencia que otorga a Juan Latino para expresar lo que se le venga en gana. En esta oportunidad he leído su editorial antes de ser publicado y me alegra que ponga el dedo en la llaga sobre el por qué a los colombianos nos falta unidad, apoyo mutuo, liderazgo, en una comunidad de gran diversidad étnica como la nuestra. No es delito que Fernando pida apoyo para la revista, para otros medios de comunicación y empresas colombianas, pero ¿irá a ser atendido o escuchado?.

 

Con todo respeto, se quedó corto. Dejémonos de pendejadas, a nosotros los colombianos nos gusta hacer las cosas a nuestra manera, individual y figurar, y que se nos rinda homenaje, y que se nos reconozca, y nos cuesta aceptar cuando otros lo hacen bien o mejor, y vamos cada uno por un camino independiente. Muchos intentos de unión se han hecho, y han fracasado. Es por eso que estamos llenos de organizaciones y fundaciones que cuando las investigamos nos damos cuenta pertenecen a una sola persona o a un grupo muy pequeño, son cerrados, celosos. En la mayoría de los casos, trabajan en función de causas justas, eso no podemos negarlo, pero no comparten, no conviven, no se unen, no participan a la comunidad, manejan las cosas a su libre albedrío y muchas veces no tienen control alguno.

 

Varios cónsules lo han intentado, muchos líderes de nuestra comunidad han agotado esfuerzos, y nos hemos quedado con la triste conclusión de que hay dos cosas que motivan a los colombianos a poner la mano en el corazón y en el bolsillo, a desplazarse y actuar, pero sin alzar mucho la voz. Estas son: La parranda y las calamidades o desastres.

 

Cuando han surgido líderes con ideas positivas que buscan esa tan anhelada pero lejana unidad, surgen otros líderes de la maldad para atajarlos, destruirlos, ponerles obstáculos, exponer su celo, crear animadversión. ¿Hasta cuando, Por Dios?. Si alguien tiene una idea mágica para exponer que lo haga.

 

Para dentro de unos meses se está convocando al llamado Primer Encuentro Nacional de Colombianos en Washington, que no es el primero, porque el intento se hizo hace más de dos décadas. Pero eso no importa, apoyémoslo. Para ello hagamos algo primero en nuestra comarca. Juan Latino propone que los pocos medios de comunicación colombianos y los periodistas colombianos de Miami se unan, como primer paso para hacer esa convocatoria comunitaria. Lanzo el reto para que alguno o algunos de nuestros comunicadores lo acepten, sin esperar pergaminos.

 

Además, es necesario hacer el censo de organizaciones colombianas y convocarlas, a todas, las sin ánimo de lucro y las que buscan lucro, las que se creen líderes y las que verdaderamente lo son, las de una sola persona o las de un conglomerado, las activas y las menos activas. Esta puede ser iniciativa de una persona o de varias, de una organización o de varias. Regreso hasta nuestro editor y hasta el director de esta revista para que, por lo menos acepten utilizar este medio de comunicación para que se intente otra vez buscar la unión sin que tengamos que esperar parrandas o catástrofes sino con base en ideas para construir y beneficiarnos todos.

 

 

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